Se acabó. Casi siete añazos desde que empecé a subir dibujos a Internet (y yo que pensaba que la tontería me duraría dos meses). En este tiempo todo ha cambiado: yo he cambiado (¡me hago mayor! ¡una persona adulta y responsable!), mi manera de hacer cómics ha cambiado (para mejor, espero), Internet ha cambiado (¡Youtube! ¡Facebook! ¡Twitter! todo eso no existía cuando empecé a dibujar) y el mundo, en general, ha cambiado (si para mejor o para peor, eso ya que lo decida cada uno).
Pero hay una cosa que sigue igual y no deja de sorprenderme: la acogida que ha tenido A Friki’s Life entre vosotros, los lectores. Disfrutáis con las páginas, las comentáis, las habéis buscado cada semana durante años, ¡algunos las habéis seguido desde el principio! Hacer algo y descubrir que le gusta a la gente es una experiencia maravillosa, me alegro haber podido compartirla con todos vosotros durante tanto tiempo.
Muchos me habéis dicho que no queríais que esto acabase, que dejase el cómic abierto y actualizase de vez en cuando… Pero no puedo hacer eso. No solo porque este cómic representa una etapa muy importante de mi vida, sino porque creo que, a veces, es mejor pasar página, dedicar mis esfuerzos a nuevos proyectos (no solo comiqueros, también responsabilidades de gente mayor, que este año acabo la carrera), y dejar que AFL termine de forma más o menos digna (con un cartelito que ponga “fin”). Esto no significa que vaya a dejar de dibujar cómics, claro que no, podéis seguir leyendo cosas mías en No hay papel, Awesome Tales, Eager Scout, el fanzine Heyrope, y el próximo WEEzine; así que tenéis Defriki para rato.
En fin, gracias a todos por estar ahí. Gracias por ayudarme a publicar mi primer cómic. Gracias por ayudarme a crear una obra divertida. Y, sobre todo, gracias por leerla, porque sin vosotros toda esta aventura no habría sido posible.
PS: A ver cuánto tarda alguien en decirme que le he copiado los Woodies a Morán y Laurielle.





















